
Y vuelves a huir como la tarde
Nada puedo hacer por alcanzarte
Te tomo de nuevo
Con las hojas caidas de la tarde
Pero al despertar
De nuevo tu rostro se desvanece
Ha terminado el sueño,
Estoy despierto.
En este blog encontrarás parte de la poesía de algunos de los libros. Desde la célebre "Balada de los Insectos" hasta algunos poemarios tan personales como "Vano epistolario" que el poeta dedica a su hijo, secuestrado...


26/01/07.




1
Después de la tarde,
Entre tus manos las avenidas se hacían pequeñas
Para el regreso,
En el centro de la casa había un hoyo de soledad que reflejaba
Un mañana sin mañana
Y las moscas desde la ventana contemplaban los últimos días del hogar,
El ruido inmediato,
Desposeído,
Se apoderaba de los rincones donde las arañas dormían el último invierno cálido de ayer,
Unas flores sobre la mesa
Desataban el recuerdo del jardín ya sin fragancia
Y un frasco de Nescafé casi vacío como nuestras vidas
Meditaba seriamente sobre su jubilación adelantada.
Para el último recibo de luz sobre un mueble abandonado
La sentencia definitiva le había sido dada
Y la poca luz de los días de aquel setiembre
Ya nadie nos facturaría nuca más.
El perfil de las tardes de aquel entonces
Llegaba como un incendiado crepúsculo desde el oeste,
Nuestras sombras alargadas por la pena de lo irremediable, surcaban infatigables las últimas horas del hogar.
Por eso la navidad fue tan vacía en aquel año
Y tan insípido el amarillento año nuevo
Porque los días sabían que sería el último en que tu aliento acariciara mis noches
Por eso el cartero cansado de golpear tantas veces sin encontrar a nadie
Se cansó al ver las tardes vacías
Y decidió regresar jamás.
Nuestro ayer ya había sido llevado a otra casa vacía
En una tarde de ausencia
Con nuestras últimas maletas para siempre.
En el lugar de la malva, florecía un macetero vacío
Y en los cordeles de la azotea
Nuestras tardes de enero estaban ahorcadas sin retorno.
Por eso cuando veo que el invierno atraviesa de nuevo las tardes
Frente a un frasco de Nescafé casi vacío
Me acuerdo de ti
Y de los últimos días
Y persigo a las moscas para olvidar tus ojeras.
TE FUIS AGITANDO DE VERDAD TUS NEGRAS ALAS DE MENTIRA
6
Te fuiste agitando de verdad, tus negras alas de mentira
Sabiendo que los días
Con su paso inexorable
Otros rostros traerían a callar mi angustia,
Y así fue
El cartero no encontró a nadie
Cuando fue a entregarme tu adiós
Yo habitaba ya lejos de distancia,
Tan cerca de la calle más larga
Donde años antes mirábamos las osas
En nocturnas veladas
Otro rostro ya
Había llamado a la puerta de mi estancia
Entre los libros amarillos que pude rescatar antes de mi destierro.
Otro rostro ya
Dibujaba sonrisas en mi noche,
Entre las rosas muertas de un ayer desdibujado en la ventana
Mientras tú volabas
En otras tardes, sobre tu exilio ausente
Yo para entonces ya no te amaba.
Yo para entonces comenzaba a olvidarte.
Yo para entonces en medio de un suburbio
Empezaba a habitar el otoño con mis pies descalzos,
Con mi mudo silencio,
Otro rostro apareció en mi noche,
Pero tú
Te fuiste agitando de verdad tus negras alas de mentira
Cuerva casi amada
Que a esta hora después de tanto tiempo
Como una sombra has venido sobre mi recuerdo,
Que aún después de tantos inviernos
Aún me llegan plumas negras
De un vuelo circular y lento
De tu agitado vuelo de verdad de tus negras alas de mentira.
EL MAUSOLEO DE JINNHÁ
12
Te había esperado toda una tarde
Aún sabiendo que nunca llegarías…
Los otoños sólo arrastran hojas secas
El tiempo sólo poemas amarillos.
Debe ser por eso, que hoy casi catorce
Tu sonrisa desdibujada ha vuelto.
Cruzó el umbral de mi mañana
Y tus ojos se asomaron
Por un patio menos azul
Ya no existes en mi angustia,
Es decir,
Ahora eres la sombra muerta que el recuerdo a veces resucita
Como resucitan los rostros de ayer
En algún álbum lleno de fotografías.
Eres la página ya leída de un libro cerrado para siempre
De amarillo recuerdo,
De aroma olvidado
Como mis lecturas de poemas del ´60
(Cuando las aguas de este río
Eran gota de lluvia en la memoria)
Yo sigo creyendo a esta hora
Que los eneros son diciembres con trajes de tristeza.
Yo sigo persiguiendo a las mariposas
Y aún cuento los silencios
En los rostros de los hombres.
Sigo escribiendo en el aire las historias de los hermanos Grimm,
Sigo creyendo en la justicia de los hombres,
Y aún sigo pensando que los duendes habitan los hornos y los higos.
Y cada vez que soñamos las hadas nos transportan en sus alas
Al mundo de los sueños.
Como ves no he cambiado
Por eso aún me acuerdo de ti.
Ahora que creía haberte olvidado
Las palomas del recuerdo
Han venido con sus tristes mensajes
Para hacerme recordar que te has marchado.
Hoy casi cumpliríamos quince años de amor
Ahora en cambio sólo cumplimos
Quince años de desamor,
De perseguirnos entre juzgados y silencios.
De buscarnos heridos,
Abandonados
De encontrarnos a solas donde nadie puede vernos
Como aquel día
En que por última vez hicimos el amor en la casa de tu madre.
Como vez… yo no he cambiado
Tu amante ya no me busca para quebrar mis ventanas
También ella se ha cansado de perseguir a mi sombra.
Esa sombra que hoy se desliza
Tras la noche fría de este jueves
Ahuyentando a gritos tu recuerdo.
Con un traje de perro y una mancha en la frente
Caigamos a la profundidad de los papeles,
A la ira de las palabras encadenadas,
A manifestaciones tenazmente difundidas
A sistemas envueltos en amarillas hojas.
PABLO NERUDA.
EXPEDIENTE
Con un traje de abandono entre las calles, subiendo y bajando escalinatas,
Descendiendo otra vez hasta el día siguiente.
Y los gritos horrendos de un bebe muerto en medio de la tarde.
Pasillos silenciosos de hospital y de denuncias, negando lo negado.
Un testigo de Jehová vocifera mi nombre con amargura pegado a la pared,
Para no ser visto por Dios,
Dios ha empezado a odiarlo mas que yo por negarme ver a mi hijo de cinco años,
Mi hijo de cinco años esta llorando a la distancia por no verme
Yo he llorado siglos desde su ausencia.
Una jueza entra y sale examinando la condición humana de estupidez humana
Relee papeles amargos llenos de mentiras y de horror ydeduce que es estúpido todo eso y mas
Ellos quieren asesinarme, desde frente,
Mi naturaleza extendida los precipita por un abismo de ira,
Anatemas del alma, miradas envejecidas por la amargura y el odio.
Yo apenas, una sonrisa, una vida, una ausencia, una verdad.
La tarde persigue a las horas fugitivas
Un expediente bajo el brazo del secretario anuncia que no he muerto,
Unas firmas al final anuncian una tregua.
Un desespediente bajo el brazo se marcha por los mismos pasillos
Y nosotros tras él deshumanizados marchamos hasta la siguiente citación
Que llegará con hedor a mentira
Ahogando la mañana y los cristales rotos de la ventana sin sentencia
Abrazarán a la tarde como siempre.
El hijo de cinco años dormirá a la distancia, hasta que sus captores decidan liberarlo
Mientras fabrican expedientes para mentir que tienenrazón
Y Dios desde el cielo los mirará en silencio.
Y el domingo de puerta en puerta predicarán la palabra de Dios.
Hunden sus manos en el asfalto de la mañana mientras ensayan sonrisas,
Las puertas se abren y vuelven a cerrarse, no se quiere más mentiras sobre nadie,
Ni de la virgen María, ni del padre violento, el viento también huye a otras praderas.
Solo las moscas se acercan por el hedor de sus caminos
Pero no les interesa las guerras con santos, ni oir mentiras sobre el Papa, ni el estilo barroco,
Por eso también se marchan con el viento y los pajaros vuelan mas distantes cansados de mentiras.


Tu amor es una barca en mi noche
Una puerta de madera nos devuelve la mañana
Mil novecientos treinta y siete.
Namora es una flor
El valle esconde gritos que cargan las hormigas
Por túneles secretos.
Ya no vamos a buscarnos a las tres de la tarde.
Las dalias se agitan también.
Princesa Chanca
Hace siglos todo el cielo del Perú era tu reino,
Yo entonces coronaba tus tardes
Con esa corona invisible del tiempo.
Y te buscaba en las batallas que lidiaba
Buscando la prisión que te tenía secuestrada.
Princesa Chanca
Hace siglos te perdí entre jóvenes caciques.
Ya no he vuelto a morir,
Terminó mi última batalla,
Tu amor es una barca,
Tu amor es la llama que incendia este delirio.
CAMINO
Una flor en el camino
Roja,
Silvestre
Frágil.
Cipreses en otoño
Tierra cubierta de hojarasca.
Tu cuerpo atraviesa el bosque
Mis ojos siguen tu camino.
Mis pasos siguen tu destino
Las piedras ruedan al vacío
Flor roja de medio camino
Silvestre, frágil.
El otoño se ha partido en dos
Nuestros ojos lloran lo perdido.
NOCHE
La casa en medio del bosque,
Las sombras atraviesan el camino.
Noche de luna derramándose en la hierba
Los ojos de abril se asoman a mirarnos.
Ajenas al mundo
Una fila de hormigas va cargando nuestros sueños,
La madriguera de un escarabajo
Es una cuenca vacía.
Tus manos atraparon el viento
Un camino largo hasta la puerta.
El bosque tiene frío y la lluvia está triste,
Un ave perdida
Vuela hasta las tejas.
La hoguera de leña secas
Humea penas viejas,
El rocío de la noche se estrella en el follaje.
A esta hora un día
Te acordarás de este febrero
Y el agua fresca de tu mañana
Llamará a tu ventana
En gotas gruesas de lluvia buena.
AL PIE DEL ACANTILADO
Detuvimos el tiempo en un vuelo de mariposas
Un
Eucalipto
Agitaba el crepúsculo.
Resurrección de escarabajos
Al
Pie
Del acantilado,
La casita techo de teja.
En la casita techo rojo
Dos sombras
Untándose de amor bajo la luna,
Al
Pie
De la noche
Dos de la mañana
Sigo buscando tu recuerdo en la hoguera de mi amor
La tierra es fresca como mis sueños,
Un nido distante se mece en un molle
Es la casa deshabitada del amor,
Un nido abandonado.
Hemos vuelto al campo como ayer
Una cigarra canta
Más distante un grillo, el crepúsculo se enciende.
La noche es el pan que nuestra hambre devora.
CAMINO II
JALCA
A mitad del camino
Frío silencio de jalca,
Ichu desolado en abandono.
Hasta esta tierra
Solo llegan los ecos.
El cielo agoniza
En ocre tristeza
El frío me llama
Y tu recuerdo me busca
Como blancas palomas
Persiguiendo la angustia.
NOCTURNO DE AUSENCIA
Devuelvo tu mirada a la tarde
La atraviesa por un túnel de negras carcajadas,
Ahora ya no podemos mojarnos
Esta lluvia que llama a la puerta ya no nos pertenece,
Ni el pan que duerme a las seis en la canasta,
Tampoco el traje de enero
Que alguna vez dejamos tendido al sol.
Quiero sembrar en el río de tu pecho
Esta hora que me duele mientras camino en la calle,
Mientras rebusco entre fechas vacías
Nombres vacíos de gentes que están muertas.
Un viejo libro es la llave que me regresa alas sombras
Un niño en una esquina se devora su hambre
Con las únicas manos que le queda a la tarde
Con esa lengua de fuego que es el hambre en una esquina.
Por eso prefiero subir corriendo las escaleras del templo
Y le pregunto a la puerta si aún le queda aliento,
Un sacerdote cruza el umbral con las manos vacías
Y su ausente mirada me anuncia soledades largas.
Por eso me angustia tu ausencia y tu mirada
Aquella que ahora habita en mi recuerdo.
NAUFRAGIO
Anaranjados crepúsculos se agitan en las flores
El cielo es un espejo que dibuja la noche,
El canto de las últimas aves cruza el horizonte
Y el agua de las alturas también cae a la tierra.
Se desata el tiempo prisionero hasta los labios
Como llamas en el tiempo arde tu mirada
Hasta esta tarde llega tu recuerdo en olas
Al arrecife de mi amor en esta sola orilla.
Barco fantasma, niebla de mar ausente
Los trozos de un naufragio se arrastran en la espuma,
Agoniza la esperanza entre maderas rotas
Sólo tu amor inmenso da vida a esta agonía
Y resucita el tiempo para devolverme la vida.
BUSCANDO TU RECUERDO EN LA LUZ DEL ARCOIRIS
En este crepúsculo de crímenes sutiles
Como decapitar un trébol con los labios
O espantar a las mariposas de las flores amarillas,
En este crepúsculo de inútiles esperas
Que arañan tu recuerdo
También esta pena se cubre de sombra
Para buscarte entre una calle larga de días.
Por eso salgo a caminar por los abismos
En esos parajes desolados donde descansa la lluvia,
En ese retorno vacío al cual aún no has llegado.
Pero al final la tarde muere cubierta de silencio
Beata solitaria, reclinada hasta la puerta del olvido.
Beata de mi tarde a la que nunca llega.
Quiero buscar en este silencio dormido en la ventana
El eco de tu risa recorriendo mi sueño
Preguntando en los parques por tu regreso.
Por eso espero en las estaciones cuando se detiene el recuerdo
Tu rostro descendiendo a la tarde más feliz
A esa luz de arco iris que yo veía por tus ojos
Cuando nuestra sangre era un río arrastrando nuestro amor
A ese rincón silencioso que hoy arrastra tu nombre.
AUSENCIA
CAMINO DE HERRADURA
esa casa que ha crecido entre el musgo de los duendes
Que sembraron las cenizas del otoño
Bajo los perfiles de sus manos llenos de flores.
Por eso olvidamos sobre una piedra vacía
Las llaves que también olvidaron su destino,
Para amarnos abril hizo una corona de helechos
Y la noche te coronó con esa llama de los días.
Abril regresa cargado de distancias largas
Trescientos sesenta y cinco días sobre el polvo del camino
De mi ayer no queda más que ruinas,
De tu amor crecieron rosas en el cielo de mi noche.
Un patio aguarda a la lluvia que cae triste desde las tejas
Azul contempla de una ventana nuestro mañana.
La vida se anuncia en tu piel… afuera aún llueve
Mi amor llega hasta ti como una ola que se va y no regresa
Detenida en los días y en tu piel.

En breve un laberinto se tiñó de gris
Para oír distante el murmullo de la noche abandonada
Diez meses desde que el miedo me susurró al oído tu secuestro,
Desde que se descolgaron del cielo raso
Las arañas en tu busca,
Diez meses desde que las dudas tomaron por asalto mi sueño
Y huyeron las palomas de mi corazón en que anidaban.
Diez horribles meses que me niegan tu voz
Y esperan en la esquina que me quede cansado para abatirme.
De todo esto una red me lanzaron para que caiga
Una danza de hienas a mi rededor aullaba con sus ojos inyectados
Mordiendo mis ropas, mis dedos, olfateando en mi pasado.
Y no han podido ahogar nuestro amor ni un sólo instante.
Sacudieron mi cráneo y lo llenaron de ceras,
Mandaron a tres cuervos por mis ojos en la mitad de la noche
Incendiaron nuestro pasado exterminándolo todo.
Y no han podido estar en paz ni un solo instante.
Se mudaron de piel para cubrir sus mentiras,
Te mudaron de hogar para hacerte creer que había muerto
Destruyeron nuestra felicidad para tener un pretexto y seguir mintiendo.
Y no han podido destruir el muro de piedra de nuestro enorme amor.
Tus cinco años convertidos en falsa vigilia
En inútiles huidas de mi amor,
La justicia llegará a la ventana de tu prisión,
Las libélulas que te buscan me traerán noticias de tu cautiverio
Los grillos cantarán melodías de libertad,
Las hormigas volverán cargando las migajas perdidas de tu partida,
Nadie va a devolvernos el tiempo que sufrimos los dos
Pero podremos recuperar otras mañanas igual que ayer
Y tu corazón no volverá a estar sólo
Ni volverás a llorar a escondidas en un rincón
Porque está más cerca el día de tu liberación,
Entonces
Empezaremos en donde nos quedamos,
Las canciones que inventábamos para ser felices,
Los cuentos de los hermanos Grimm
Y los relatos imaginarios que tanto nos hicieron reír,
Tus juguetes aguardan tu regreso,
Nuestras voces que hoy te llaman en vano
Al fin serán oídas y las aves de la abuela
Con sus trinos
Te recibirán como de costumbre,
Por que hoy siento
Que después de diez meses de agonía
Estamos más cerca;
Tus captores claudicarán
Y sobre toda esta pena
Crecerán flores frescas como ayer
Como el último viernes que te besé
Sin saber que tanto tiempo te iba a perder
Con los ojos cerrados nos vemos
Con el corazón angustiado nos queremos
Sin marcar números, ni claves,
Con la razón de vivir
Con nuestro derecho de amarnos,
Con nuestros cuerpos distantes
Pero fundidos en Dios.
Y en el paso del tiempo
Que nos dará la razón,
Todo tu amor,
Todo tu amor.
CARTA XXV
(ESPERANDO TRAS LA VENTANA TU RETORNO)
Dónde estarás
A esta hora que el silencio se ha cubierto de distancias
Yo había escondido mis últimas tardes
En el viento de agosto
Hoy, envuelto en soledad
Miro a través de la ventana
Y no has vuelto
La queja de agosto regresa
Sin mis tardes felices
Las rosas murieron cuando te fuiste
Y a la alegría le crecieron alas
Y se marchó aquel día.
Dónde estarás
A esta hora que el silencio se ha cubierto de distancias
Te busco en las palmas vacías de mis manos
En el crepúsculo incendiado de esta hora
En el otoño sin hojas muertas ni regresos.
Y el viento más fuerte
Me repite a solas, de nuevo tu nombre.
CARTA XXVII
(ALGUIEN LLORA A SOLAS SOBRE EXPEDIENTES AMARILLOS)
Un día se apaga en la ventana inmediata
Una plaza desierta.
Tu ausencia en cada parte de mi vida
En vano llegan las horas,
Las estaciones regresan sin ti.
Yo sé que eres el habitante de algún lugar
Ha donde ha de llegarte el sol
Que hoy me es negado
Tus manos crecen distantes a las mías
Mis manos han empezado a morir de ausencia
De tu ausencia sembrada en mi corazón
Una noche de noviembre.
La lluvia de la noche también pronuncia tu nombre
Alguien llama desde los pasillos,
Alguien grita desesperado,
Alguien corre gritando tu nombre por cada rincón de esta pena,
Alguien camina tu ausencia por los juzgados,
Alguien llora a solas sobre expedientes amarillos,
Alguien se ahoga en tu ausencia,
Alguien escribe que no estás,
Alguien ha empezado a morir en este invierno.
(CARTA XXIII)
RESISTE UN POCO MÁS MI PULGARCITO.
Siento que he caminado hasta Bagdad buscando encontrarte en esta tarde
En que caen pétalos blancos de mi corazón,
Ninguna respuesta he encontrado,
Te he buscado en las torres de la tarde, en el regreso del cartero que ha vuelto más cansado porque tampoco encontró a nadie.
Y esta vez siento que hemos perdido el regreso
Y sé que las migas que dejaste en el camino se las comieron las aves inocentes,
Las migas que dejaste con tus tristes miradas por la fría ventanilla del autobús
Sé que quisiste buscarlas y ya no las hallaste, porque la ciudad enorme te devoró
Sé que a tus cuatro años los han lavado diariamente y los han puesto a secar
Para evaporar nuestro amor que lo recorría todo.
Es inútil,
El río de los días de nuevo ha vuelto a gritar tu nombre furioso
Antes de que llegues al mar de los años voy a encontrarte.
He abierto todas las puertas y ventanas de esta tarde
Para buscarte.
Muchos meses, muchos días de buscarte en mi vacía alegría,
En mi tristeza de zapatero de domingo remendando la vida,
Sentado en un sillón buscando una respuesta en Salman Rushdie,
Buscando bajo un trozo de pan como acomodarme la tristeza para no morirme.
Deteniendo el tiempo, malogrando adrede los relojes que me aturden
Que siguen su marcha gritando que los días pasan y seguirán pasando
Y sigo saboreando esta tarde hecha a mano en un rincón de zapatero.
Pensativo en el trozo de pan que ha caído al vacío.
Mi pulgarcito, duérmete, no te inquietes.
Voy a buscarte en todos los rincones del mundo
Te buscan los carteros, los grillos, las mariposas,
El viento, la luz, las hojas que el viento arrastra,
La tierra, el agua, el fuego… Dios
Alguien va a encontrarte y volveremos a reír como en nuestra última mañana.
(CARTA XXIV)
LAS HIERBAS DONDE TU NIÑEZ DESCANSABA
Sin decir nada descubro mi soledad
Por una calle que se fue a cualquier parte,
Sin ningún destino
Con esta piel que cada vez me queda más grande,
Mis manos extendidas en la tierra
Queriendo medir la distancia de tu partida.
Y evidencio tu ausencia en mis días cada vez más vacíos,
En una camisa sin ti
Que guardo como una bandera de amor
Y la abrazo para renunciar a la tristeza.
Tu ausencia se ha derramado por todos mis días
Y el jardín
Ya sin rosas
Ha intentado seguir viviendo sin la lluvia de tu amor.
Los insectos anidan bajo las hojas
Y la noche enorme
Descansa sobre la hojarasca de este otoño derrumbado,
Aún sobre la ausencia
El tiempo camina silencioso como un grito que ha quedado sin voz,
Como un río que dejado de cantar y se ha callado irremediablemente.
El refugio de la noche grita,
El mundo transita en las calles
Un canto distante repite que ya no estás
Muere la noche y nace para volver a morir.
Nadie como yo con el alma libre te busca
Por esta calle vacía que conduce a ninguna parte
O entre las hierbas donde tu niñez descansaba,
En los parques hoy desolados sin ti
En la palma de mi vida estás perdido.
Y esta noche en el silencio descubro
Soledad, soledad…
Kilométrica, larga, enorme
Y no he podido medir tu partida
Y no he podido resignarme a ningún adiós.
CARTA XXV
(TU AUSENCIA ES UN RACIMO DE PENAS FRESCAS)
La tarde sabe a manzana sobre la mesa
Después de la cena,
A silencio sin nadie
A casa vacía
A mosca rompiendo el silencio de la cocina
También sin nadie
A mi hambre devorándose su propio hambre.
Esta tarde me sabe a ausencia
Desgraciadamente los pájaros se han ido de su nido
Nadie,
Nadie,
Nadie,
Tu ausencia es un racimo de penas frescas.
No es que no vuelva porque me he olvidado....
Es que perdí el camino de regreso,
Joan Manuel Serrat.
CUANDO TE CREZCAN LAS ALAS
En medio de la mañana otra vez un rayo ha partido
La vida,
Agosto, vientos y trigo
Trillas de caballos atormentándolo todo,
Yo ya no sé que hacer sin ti
Mi soledad es un manantial de pena a cada instante
Y las paredes mi prisión,
Tus manitas de cinco años una ilusión
Que deseo apretar fuerte para siempre.
Mi sueño cada vez más breve
Recorre campos de ayer contigo
Lanzando piedras a un río,
Persiguiendo mariposas por el parque.
Juanito, el oso de peluche
Ha asumido una mirada de vidrio desde aquel día
En que juntos
Nos dimos cuenta
Que difícilmente volverías
Porque te escondieron lejos
Y te llevaron de noche.
Pero las alas van a crecerte
Y volarás
Junto a las palomas que hoy atraviesan mi amor
Pero las alas van a crecerte
Y regresarás
Junto a mis ojos que hoy llueven de dolor.
Pero las alas van a crecerte
Y entenderás
Que te tuvieron cautivo sin razón.
Y entenderán
Que inútilmente te mintieron sobre mi amor.
MIS DOS AMIGOS, MIS COMPAÑEROS
CANCION DE OTOÑO
Con el tintero de tu ausencia
Dibujaba palabras
Para sentirme menos vacío
Y al terminar
Mis palabras cantaron esta canción
Canción de otoño sin tu amor.
Tu tren ha llegado a su última estación
Y desde su cajita de cartón
Mira con pena que no eres su pasajero.
Ya no eres el mensajero
De su alegría
Ya no eres el viajero
Que recorría toda la casa tras él
Ya no eres el copiloto que reía
Inundando la sala con su emoción.
Canción de otoño sin tu amor
Canción de tiempo y de dolor
Canción que espero por el amor
De mi pequeño al que escondieron
Al que le robaron mi corazón.
Canción de pena hoy en flor
Bajo la noche llena de estrellas
Bajo la tarde, bajo la nube
Por mi pequeño
Al que me arrancaron del corazón.
Y el tren aguarda detenido en la última estación
Que llegue pronto el pasajero
Para ir de viaje
Con su feliz equipaje
Y el trencito aguarda desde la caja
Que nadie toca desde tu ausencia
Detenido, inmóvil
En su pequeña estancia
El retorno del niño, del pasajero
Para volver al valle por una calle
Con nuestro equipaje.
Y marcharnos en plena tarde
Cantando una canción de otoño.
Nuestra canción.
Con tu amor a mi lado, en mi costado
Y el tren silbando feliz
Como en las tardes cuando tu risa
Era su carbón
Canción de otoño entre la tarde
Canción de amor
Con todo, con todo
El corazón.