viernes, enero 13, 2012

Hijo, es preciso que recuerdes para no olvidar.



Que des una mirada a tu ayer,
Entre los hilos del pasado siempre quedan los recuerdos,
Las veces que vivimos felices persiguiendo a las estrellas
Cuando dormías a mi lado y despertábamos en un mundo diferente.
Hoy como antes te sueño y te encuentro,
No he dejado de buscarte, la vida sigue de largo.

Esta canción era nuestra
Esas tardes que hoy se han ido para siempre.



http://www.youtube.com/watch?v=wrTwPKdVwaY

lunes, octubre 03, 2011

Desahogo


He vuelto a recordarte para no olvidar que los días al final son un cúmulo de lamentos que se juntan unos sobre otros.

Para darme cuenta que ha sido inútil la vida todos estos días que me hundí en un pozo de fango sin tus manos con las mías.

Hacía tiempo que me había caído y  llorar por las noches ya no era suficiente.

Solo hay ganas de llorar al volver a ver el camino que recorrimos todo este tiempo.

Atrás quedaron nuestros juegos de cocina, los experimentos para servirlos después en medio del silencio de la casa.

Y esa casa sin construir con sus ventanas en los sueños.

Hoy las moscas recorren la soledad de esos domingos, de nuestros cuerpos distantes,
De ese silencio cada vez más grande, como esta pena que se ahoga en esta tarde que se acerca la hora de partir a donde no encontraré a nadie.

Hubiera querido que nunca llegara esa botella que acabó ahogándome y destruyendo para siempre las ganas de vivir que tú me dabas.

Esta vez no hay nada que decir, tantas veces llega el río al mar que acaba ahogándose,
Esta vez no habrá más palabras, porque te amo aunque el viento no te haga llegar nunca más mis palabras,

Aunque nunca llegue mi voz hasta tu playa para decirte como antes que estoy muy triste y que estoy llorando...

viernes, agosto 05, 2011

Las mujeres y los payasos se pintan la cara,




Las mujeres y los payasos se pintan la cara,
También los mimos,
Los que quieren ser otros y no ser los mismos,
Ocultar una pena y jugar a ser felices.

Pintarse la cara es mejor que cubrirla,
Las líneas viejas o felices no se pierden
Solo se cubren bajo una capa suave de pintura
Que no oculta el llanto ni la pena.

Las mujeres y los payasos se pintan la cara
Y la noche se cubre de escarcha
Para disimular su pena,
La sombra modifica las profundas grietas del alma
Ahí donde perece el grito mudo del mimo.

El payaso llora en el fondo y la mujer llora mientras plancha,
Sala su llanto la merienda diaria y su pena no acaba.

La pintura es solo una piel que nada disfraza,
Las penas son penas y crecen desde el alma,
Las lágrimas la lavan cuando se despeñan por sus mejillas
Y dejan la huella clara de una tristeza guardada.

domingo, julio 03, 2011

Pan de la tarde


Mi abuela tiene una mirada cada día más triste,
Ya no es la mujer que molía en el batán a las cinco de la mañana
Para darnos de desayunar un caldo verde,
Ella hace mucho que olvidó el rostro de mucha gente,
Empezó por olvidar cosas pequeñas,
Como dónde dejó el crochet o si había tomado su lonche.
Después siguió olvidando
Cosas cada vez más complejas, no por eso importantes.
Una tarde olvidó que el abuelo había muerto
Y quería revivirlo en su recuerdo con historias sobre él,
Hablaba de sus cabellos, de sus trajes formidables,
De sus más íntimas tristezas.
Mi abuela ha empezado a caminar cada vez menos por la casa,
Y ha empezado a olvidar más y a recordar menos.

Es mejor olvidar que llorar.

Y eso en el fondo es un consuelo.
No es bueno ser el último habitante de un mundo que ya no existe.
Un día olvidó su nombre, olvidó que era Doña Juana
Y despertó pensando que era Adelaida, su madre,
Creyó haber escuchado que la llamaban en la vieja casa cerca a la plaza,
Esa que tenía un horno y una vieja portada.
Despertó molesta porque no recordaba si ya habían ordeñado las vacas,
Después volvió a dormirse y despertó siendo ella.
Caminó por la sala y se dio cuenta que la vida ya no era la misma,
La lluvia… ya no tenía un nombre como antes
Y el frío era solo una sombra del que ella sentía en su niñez.
La lluvia mojaba pero nada más
Y los nietos llegábamos a la casa para verla y nada más.
Había dejado de escuchar como antes,
Sus pasos se han hecho más lentos,
Sus ojos se han aguado, su mirada busca en todas partes sin saber una razón exacta.
El canto de las palomas ya no atrae su atención y el rumor de un gorrión herido la incomoda.
Es terrible ser el último habitante de un mundo al que ya no se pertenece y ella lo sabe,
Por eso cada tarde mira al cielo esperando la mano que la tome y dice que la vida es muy triste cuando se envejece y se esta sola,
Mientras una lágrima se despeña por su mejilla y los carros pasan inmóviles cruzando la avenida.
Más lejos llega el rumor de un panadero que anuncia que el pan ha llegado aunque no haya acompañantes para yantar esa mesa.
Mi abuela solo llora.

jueves, febrero 10, 2011

Tras de la ventana


Sentado, mirando desde la ventana de mi oficina, de esa oficina inexistente, desde este balcón que pocas veces se abre como el viejo balcón de mi habitación al que pocas veces me asomo. Apenas puede verse la existencia de días vacíos en un puñado de días difusos. Difusos como el recuerdo de una borrachera, del recuerdo de un ebrio al que a nadie fastidia.

Mirando la infancia rota y perdida entre los jardines de un jardín hoy desconocido, mirando también otras infancias como muñecas caídas, sin manos y sin pies, sin ojos, heridas de muertes sobre la hierba seca de unos amores que ya no están y que a veces aparecen como estrellas fugaces preguntando por mí, para abrazarme, tocarme, robarme un beso y decirme adiós.

Nada es fácil a la mitad de la vida, cuando todo parece diluirse sin explicación, cuando una ráfaga de pena se ha llevado el último grito de felicidad, cuando han venido de nuevo a buscarte las sombras temibles del ayer.

Los últimos años se van por una calle sin mí, oigo sus pasos pero no los puedo ver.

lunes, enero 17, 2011

Tú también...


Tú también le pusiste alas a la noche
Y te marchaste a un lugar oscuro con un hombre al que creías amar
Te alejaste de mí
Y yo dormía en el mundo de tu ausencia
Agónico
Aterido a la distancia de tu cuerpo que se desnudaba sobre mi angustia.

Tú también, como ellas
Esas otras que se arrancaron mis alas y llenaron mi cuerpo de alfileres para clavarme en la pared.
Creíste que te amaban en la soledad de esa noche
Entre paredes largas y frías
Entre el murmullo de las horas cuando caen como la lluvia
Y cuando entraron en tu alma
Cerraste los ojos para pensar en mí.

Tú también, como todas,
Me engañaste una noche para apagar tu soledad
Y hoy estás más sola todavía.

jueves, septiembre 23, 2010

Yo también te quería...


Yo también te quería, cuando mirabas las estrellas en la noche tomada de mi mano y tratabas de explicarme el universo, ese que yo solo veía en tus ojos.


Yo también te amaba, cuando llegaba la tarde y me quedaba dormido sobre las hojas de agún libro, marchito, inerme, herido mortalmente por el cansancio de la nada.

Yo aprendí a leer los días en tus ojos, aprendí el dulce y el salado en tu mirada y en las lágrimas que tantas veces provoqué sin quererlo.

Pero el viento de los días fue acabando ese amor, el tiempo y la distancia hicieron los demás.

Hoy llega tu recuerdo como una hoja caída a mi memoria.
Estás lejos, yo estoy solo.

Recordarte es lo único que queda,
Y esa foto tuya en un marco de cristal sobre la mesa.

Solo tu ausencia.

lunes, julio 26, 2010

Asiento 36

Me había enamorado de su rostro
De su mirada limpia que parecía una lluvia de invierno.

Yo había nacido en un pueblo de inviernos
Todos los demás pueblos del mundo tenían uno cada año,
Pero este tenía cuatro,
Por los techos de sus casas,
El agua se deslizaba como cataratas.
Todo ello hizo que la empezara a amar.

Un día descubrí que no había más inviernos,
Que los días eran papeles arrugados en el fondo de un bolsillo roto.
Que había pasado mis días contando las estrellas inútilmente.

Pero nosotros teníamos una vida
Habíamos construido una casa de barro que alimentamos con nuestros sueños,
Un jardín celeste en el que crecían flores azules.

Y teníamos una fuente
A donde se acercaban a beber los gorriones cada día.

Un día tuve que tomar un autobús
Y dejarlo todo
Dejar su amor en medio de la casa
Unos papeles que apenas hoy recuerdo
Y los pasos que una vez me llevaron hasta su lado.

Hoy que es de noche la recuerdo…
Y me acuerdo de los inviernos, del bus y de su adiós a las cinco y treinta de la mañana.
Después yo crucé la plaza

Unos perros me ladraban distantes y hacía mucho frío en la madrugada.
Cuando subí al bus me dieron el asiento 36

Hoy prefiero caminar, sin pensar en los inviernos,
Sin viajar en autobús
Y sin pensar en que alguna vez la amé
Prefiero que la ventisca de la tarde me devore.
A recordar su rostro esa mañana pidiéndome que me marche.

Pero ese día...
Después que crucé la plaza

Sentía un frío infinito
Los ladridos de los perros me daban más frío todavía
Y la luna redondamentellena iluminaba un camino lleno de papeles
Y de marcas diferentes
De cigarrillos, de chocolates, de galletas.

Yo caminaba como una sombra
Sin hacer ruido
Y en el suelo se reflejaba mi cuerpo y mi bufanda,
Una bufanda tejida
Que una vez me obsequió mi madre
Y yo sentía que los dos fuimos echados de esa casa

Que los dos caminábamos en medio de esa soledad de madrugada.
Que los dos fuimos echados por esa mujer que amé hasta esa mañana

/pero claro
Mi madre no estaba conmigo
Pero si la bufanda
Con sus sueños tejidos
Enredada en mi cuello/.

Otras veces había sentido frío interior
Pero esta vez era diferente
Sentía un frío en el alma
Que me dolía

Hasta que finalmente me dieron el asiento 36 del bus
Y me senté
Me acurruqué junto a la ventanilla

Y miré las luces anaranjadas de la calle
Y lloré en silencio
Y me quedé dormido
Y soñé que mis lágrimas no eran mías

Que era la lluvia que caía
Dormí, dormí y hacía mucho frío.

jueves, julio 15, 2010

Recuento a mitad de la vida

Para ti fue el canto insurrecto que retorna en la mañana
Mojado de horas muertas
De silencios cargados por el tiempo.

Para ti se hizo esa mañana en la que sin saber llegó a mis días
Para encontrarte en el borde doblado de una mañana
Como un verso escrito en el filo de una servilleta.

Fue en esa sala de redacción
Donde mis manos golpeaban el teclado de las tragedias
Cuando empecé a escribir tu nombre sin conocerte

Fue ese eco de tus gemidos el que me devoró una noche tibia
Cuando tu  vientre empezó a latir y respirábamos la noche
hasta llegar al alba sin siquiera darnos cuenta.

Hoy cansados, los ojos de la tarde nos miran distantes
Ya no somos los mismos que se amaron sobre las páginas de un diario
Y esta tarde que te busco en mi recuerdo
Asoma tu Buenos Días amor como un recuerdo extinto al que mi alma mira con tristeza.

jueves, junio 24, 2010

Retrato



Me he olvidado de tu nombre


Apenas al encontrar una fotografía entre papeles olvidados
Tu rostro apareció como un retazo del ayer
Al fondo hay unas flores
Y más allá un río
Pero no he podido recordarme
La forma en que te llamaba…

Me he olvidado de tus ojos
Al mirarlos vi su tristeza
Esa que nunca te dejaba
Ni siquiera cuando en las noches de invierno
Nos dormíamos abrazados
Y la calle llena de neblina
Y los techos con su llanto frío
Y esa mujer que después murió
Una tarde cuando ya nos habíamos ido.

La vieja piedra de la entrada
-Un pilancón hermoso
Que hubiera querido llevarlo en mi alma
Si no fuera porque el invierno
Susurraba-

Y el viento...

Me olvide de ti en con las horas que cayeron abatidas.
La última vez que te dije que te amaba
Está distante
El tiempo partió irremediablemente
Se llevó tu voz
Tus manos sobre las mías en la mitad de un parque
Mientras la gente atravesaba sus propias desdichas.

Me había olvidado de ti
Hasta hoy que encontré en medio de las hojas de un libro
El último retrato
Tú última sonrisa
El tiempo detenido
De aquella última despedida.

martes, abril 06, 2010

Seis de abril






Al cerrar la ventana me acordé de ti

Ya tarde,
Como tarde nos llegó el amor
Otras distancias nos acompañan,
Estrellas distintas no miran lejanas
Huyendo de nuestras miradas de ayer,
Aquellas que nos hicieron doler en donde no puede verse
Esas que acribillaron nuestras almas con una catarata de llanto
Y que al llegar la mañana
Nos encontraba llorando
Frente a un espejo roto por los días.
Habitaciones sin voces,

Habitaciones sin gritos,
Sin pasos
Muertas para siempre
Habitadas por fantasmas que desayunan
Que amanecen y dicen buenos días
Y se sientan a la mesa a tomar un café
Y que los domingos,
Tendidos sobre una cama
Leen un libro, bostezan
Y al llegar la noche apagan la luz.
Al cerrar la ventana
Me golpeó tu recuerdo
Como el olor de una flor marchita
Que hace tiempo murió en el jardín.
Han pasado tantos años
No tenemos nada que decir
Otros horizontes nos esperan,
Otros caminos
Hace mucho que no sé de ti
Que no te encuentro en los bares ni en los cafés
Tampoco en las líneas de ningún papel,
Pero hoy seis
Al cerrar la ventana
La noche infinita y de estrellas vacía
Me trajo tu nombre este seis de abril.

La flor que me robaste crece cada día
Un día le crecerán alas
Y aprenderá a volar.

Yo he vuelto a sonreír.

domingo, abril 04, 2010

Ausente

No me acostumbro a esta soledad
Sin ti,
Vuelve la mañana y no tengo tu voz,
Tus buenos días son fotografías colgadas de una pared
Que me miente.

Ausencia de ti
El trino de las aves que amanecen
No es el mismo
Y te busco para sentirme que estoy vivo
Y no estás

Solo el espacio vacío
Y esta autopista vacía de todo
De una mañana que amanece repetida
No tengo tu voz
Tu mirada es un recuerdo que empiezo a olvidar
Y esta soledad que llama denuevo
Que me grita
Que me tira los cabellos
Y que respira en mi garganta
Como cuando éramos uno
Tú y yo
Allí,
Tú y yo aquí.

martes, diciembre 29, 2009

Indescifrable




Veo tu rostro en esta tarde vacía
Y tu cuerpo es un pez entre mis manos
Un pez pescado, atrapado,
que se escapa entre las sábanas de una angustia
Indescifrable,
Por eso
Cuando estamos juntos en la casa
Y el croar de las ranas anochece junto a nosotros
Y el trinar de las aves nos despierta
Y tu cuerpo desnudo es lo primero que veo al despertar
Me pregunto
Si de algo valió
Estar tanto tiempo
Esperando en una esquina
Fumándome un cigarro
La llegada de un tren
Si al final mi última estación eres tú
Fuiste tú.
Cada vez que despierto y busco
La luz del sol en tu mirar
Sé que esa mujer que encontré
Entre las líneas desdibujadas de un diario
Eres tú,
Serás tú,
Como esta tarde en que llueve
Y yo me cobijo en tu vientre.

jueves, diciembre 17, 2009

Ya puedes ser feliz







Ahora que me voy
Puedes seguramente reunirte con la tarde
Tomar un café después de las seis para empezar a olvidar .

Ahora puedes buscar cualquier lugar
Para mirar las estrellas .
No vas a tener problemas con esas llamadas molestas de medianoche
Para decirte que te amo,
Que tengo miedo ,
Que estoy tan triste.

Ahora que me voy
Sé que en cualquier parte encontraré
Una sombra para amar a alguien
Tomada de la mano de nadie
Buscando como siempre
Despreocupado
Encontrar en el silencio una palabra.

Una que diga
Que el amor no es lo que es,
Que se extravió
Que siempre hay un mañana en algún lugar
Para volver a ser feliz.

Ahora que me voy
Ya puedes ser feliz.

Empieza sonreír, el mañana es para ti.

viernes, noviembre 27, 2009

Cartas desde una oficina de redacción a tu mirada








(1) Calle,

Ya no voy a correr este velo de misterio que nos cubre cada vez que nos miramos,
Me he cansado de tomar tus ojos con los míos cuando nadie puede vernos
Y he descubierto que en tu mirada de manantial cristalino
Habitan los elfos de mis tardes más vacías.

Y me acuerdo de las cosas que nos unen,
de las letras que escribimos
de lo que va más allá de tu amor.

Por eso construyo el mañana con retazos
De tu tiempo
Y
Espero
En uno de los rincones de la tarde
A que regreses.

Esta banca ya me conoce, esta pena empieza a quererme
Como no me habían querido desde la última vez que me llevaron a la escuela tomado de la mano con el pelo desordenado y la cara triste.

Yo debo retomar por esas dos agujas del tiempo mi camino
Y transido, solo y al borde de esa banca deshabitada
Me parece que es un precipicio si tus manos no toman las mías.

El vuelo de palomas emerge desde la fuente
Ellas saben que la tarde es pasajera como la lluvia
Cuando veo aparecer tus ojos de pena en mi memoria
Renace tu palabra incierta en mi recuerdo.

No voy a esperar a que los geranios florezcan
Ni a que la mañana se termine para ir tras de tu sombra
Y
Tomarla
De la cintura
Para ir de compras por esos lugares llenos de gente
Como lo hicimos en febrero
Cuando sin dinero fuimos felices
Subiendo y bajando unas escaleras que nos llevaban a cualquier parte
Porque tenerte era estar en cualquier parte
Y estábamos en Ginebra y en Estambul
Con solo una mirada
Y habitábamos mañanas con hijos desconocidos
Que quien sabe si alguna vez veremos sus rostros.

Y todo el centro comercial nos pertenecía
Y la muchacha de larga tristeza que vendía
Carteras vacías, llenas de nada
Y ese niño desconocido que nos miraba mientras soplaba su helado
Y esa mujer
Que susurraba a la distancia con su sonrisa marchita
Y esos todos
Y esos nadie…

Que fácil es ver las estrellas de tus manos
Atado a ti como un hombre cibernético al que lo atan de un cordón de plata.

Que fácil es resucitar la carne muerta entre tus manos,
La vida muerta,
La ausencia larga de las horas
Y tejer alegrías con el brillo de tus ojos.

Nadie va terminar esta calle larga por donde caminamos.
Por esta calle sola
Que es la carretera, el camino y el puente
Por donde nuestras vidas se van por puntos opuestos
Hasta encontrarte,
Entre silbatos de policías, ruido de automóviles
Y agentes de teléfonos que nos miran aturdidos.

Un lustrabotas a la distancia nos mira con las manos manchadas
Y el alma limpia…

Es la hora de volver y estamos en medio de la nada,
Ausentes de nosotros
Con nosotros mismos,
Con nosotros en el alma.


(2) La mañana en que llegaste a la oficina de redacción,

Aquella mañana que te vi llegar
Tenías los ojos infinitos en medio de la nada

Las mariposas en enero salen a los prados en busca de flores.

/La mañana en que llegaste
Dejaste tu equipaje
Para siempre
En ese rincón empolvado
Que era mi corazón/.

Un poema decía que habías navegado en barcas huecas todo el tiempo,
Con tus propias manos remaste contra corriente
Y al final no pudiste retornar como lo hacen los salmones,
Por eso habías llorado
Y llorabas como un río que se va lleno de pena
Y que no
Puede regresar más a su lugar de origen.


(3) Un Facsímil ha llegado a la redacción,

El Facsímil ha llegado
Más temprano que de costumbre
Junto al vapor del café caliente de la mañana
Pero huele a rocío matinal,
A canto frío.

(4) Noticia,

Descubren a los que se aman comiendo un helado de chocolate a media mañana

La mañana de ayer al promediar el mediodía, en una de las plazas principales de la ciudad,
Ellos fueron vistos de la mano, sentados en una banca
Comiendo un helado de chocolate,
Fuentes extraoficiales comunicaron,
Que ella recostó su cabeza en el hombro izquierdo de su hombre
Y él miraba con infinita ternura las pupilas de su mujer.

Los curiosos denunciaron que ambos tenían las miradas turbulentas.
Que los ríos de su sangre se podían escuchar a muchos metros de distancia,

La vendedora de helados,
refirió que él se acercó con ella de la mano y pidió dos helados de chocolate,
pagó con una moneda y se marchó agradeciendo con premura.

Los asesinos de sueños, ya se encuentran tras ellos,
Los moralistas del mundo anunciaron
Que su captura es cuestión de horas.

Una vez que sean detenidos serán puestos a disposición de los tribunales,
Para que se les impida salir tomados de la mano por las plazas,
Comer helados de chocolate a mitad de la mañana y decirse palabras tiernas.

(5) Naufragio urbano, arrastrado por las olas de tu vientre

Nada de tormentas en un vaso de agua
Sólo el solo silencio
Navegando en un rincón de la ciudad.

La barca naufragó
Fue asolada por las olas de barcos piratas que nos perseguían
Cuando tatuaba líneas en tu piel
Y nuestros cuerpos desnudos naufragan
En un mar tormentoso hasta una isla desierta.

El agua de coco de tu isla calma mi sed,
Y las palmeras de esta playa casi desierta
Cubren nuestros cuerpos deshabitados de pudor,
Deshabitados de los ojos de nuestros perseguidores que nos miran desde el mar,
Agitando esa bandera pirata con una calavera blanca sobre esa tela
Negra
Negra
Negra
Como la noche misma que nos protege.









El
Barco
De
Los
Piratas
Nos persigue
Como una mortaja
Una mortaja nos persigue
Agitada en el mar
En el horizonte
Cada vez
Más
Lejos.










No podemos construir sobre esta playa
Un castillo de arena
Porque
Cuando llegue la mañana
Habrá bajado la marea
Solo las huellas de un naufragio
Dejas en mi corazón
Cada vez que te veo alejarte en el horizonte de cemento,
Subida en un taxi que te arranca de mi lado.

En esta ciudad llena de noticias extrañas
Donde a diario se imprimen tragedias nuevas
Donde fluyen los ríos del desengaño
entre expedientes
de juzgados amarillos
con mesas de madera
y estantes de metal oxidado.

El naufragio deja en desorden los restos de un amor que sucumbe incesantemente con las olas de tu vientre.

(6) Un e-mail recibe una nueva noticia,

Esta vez no fue por Fax sino por e-mail
La aldea globalizada también nos atañe
Y las noticias se imprimen a velocidades insondables
Como el hambre como las tragedias inverosímiles de las que los políticos no hablan.
Segunda noticia

La tarde del sábado 3 mayo
(7) El circo,


Este fin de semana fueron vistos nuevamente,
Atravesaron la ciudad en un automóvil blanco marca Hyundai
Cruzaron la ciudad entera por arterias poco transitadas
Hasta llegar a las inmediaciones de un circo,
Cuando bajaron del automóvil
Se pudo ver que junto a ellos
Dos trozos de primavera los acompañaban,
No se descarta que se trate de dos ángeles que habrían sustraído del cielo en una de sus recientes incursiones a él,
Pues se sabe que a menudo tocan el cielo con las manos cuando están juntos.

Se sentaron en lugares cercanos a la pista del escenario del circo
Y rieron mucho con unos payasos
Y jugaban entretenidos, despreocupados
(la osadía es una de sus artimañas más disímiles que aplicaban en silencio entre sus manos,
Entrelazadas,
Confundidas mutuamente,
Mientras la gente desde la distancia miraba preocupada)

Se pudo notar el miedo de él cuando los trapecistas hacían maromas en el aire
Y con descaro
Fotografió las piernas de Antuaned, una de las artistas que pendían de una cuerda y giraba en el aire.

Fueron felices entre esa multitud de miradas, entre el brillo de las luces y de los reflectores
Y de todas esas cosas que se suelen presentar en lugares de esa clase,
En esos antros de alegría,
Donde se mata a la tristeza.

Fueron vistos al salir más felices de lo que llegaron, y siguieron huyendo, huyendo, huyendo…

Hasta el momento los encargados de su captura no han podido dar con su paradero.

Pero hay un rastro de felicidad que habrían dejado,
La policía se negó a informar más al respecto, pues temen entorpecer las investigaciones.








Y
Una
Muchacha
En el circo se mecía
Desde lo alto en el aire
Como si fuera una araña

Y la risa de un payaso se
Iba haciendo larga como
La pena de tu mirada
L
A
R
G
A
Como los hilos que nos sostienen a la vida
Hasta que llega un día que se rompen,
Entonces caemos sin red
A un vacío
Donde ya no va a dolernos
Pero que hace sufrir
A quienes ven que caemos en
C
A
M
A
R
A
Lenta.










(8) Cavernario,

Este poema era para ti
Cuando el primer hombre de las cavernas
Dibujaba en una grieta con ocre,
Yo
Hombre primitivo
De la aurora
Había escrito este poema con mi sangre
En las cavernas profundas de mi alma
Y después dormía sobre pieles
Que no sabían de madrugadas de a dos
Mirando a las estrellas
Que no sabían de más hogueras
Que las que trazaban los rayos en las tormentas
Y no
Como
Las nuestras
Que nos queman a fuego lento

Tu piel en mi piel
Incendiándolo todo.

(9) Incendio,

Racimos son tus llantos
Sobre mi incendiado corazón
De piel mojada
De ojos mojados
De labios mojados

Y de esa calle mojada por donde se nos va la vida
Inevitablemente,

Ombligos húmedos de ti
Ombligos húmedos de mí
Y más al sur un cataclismo
Que nos hace humanos,
Que nos humaniza,
Humanidad
El humanismo es un pañuelo inexistente ante esta pasión.

Hasta llegar al estruendomudo del amor.

(10) Desagravio,

Ante la información que propaláramos el día de ayer
Debemos hacer la siguiente fe de erratas
Que es más bien una fe de ratas
Los agraviados y mencionados en el texto
Afirman una comunión que trasciende a los umbrales de las calles,
De los pisos
De las cordilleras
Como una torre de Babel al que el amor no escapa.

Según declararon para nuestro medio
Son perseguidos políticos del amor
Por lo que en las próximas horas estarían pidiendo asilo en una embajada,
La embajada de una canción de Armando Manzanero
“…Esta tarde vi llover, vi gente correr y no estabas tú…”

(11) Cámara Digital

La cámara fotográfica
Ha detenido el tiempo
En ella nos miramos y
Nos vemos detenidos
Con rostros felices de
A dos como las manos

“Cuadrada lente de luz
Ilumina la memoria”

Pero esa cámara digital
No puede grabar la imagen de tu alma
Como pueden grabar mis ojos tu angustia
Cada vez que llega la mañana
Y
Te
Sientes
Cada vez
Más sola y
Más distante
De las cosas que
Una vez tuviste como
Una puerta y una casa,
Una mesa y una cama y
Unas sábanas donde sentías
Que el amor se fue por la ventana
Una madrugada cualquiera de enero… sin saber a dónde.

Por eso esa cámara
Solo toma imágenes muertas
Que son como palomas
Que cayeron de la tarde
Sin saber a dónde ni por qué.

Esa cámara no puede detener
El vuelo de una hoja que cae,
Ni el tiempo a la hora de amarte.

Solo son imágenes
Que nuestra piel desdibuja
Para que vuelva a dibujarla tu mirada
Y la ternura de tus manos enamoradas
Sobre la piel de tu recuerdo.

























sábado, marzo 10, 2007

Sueño


De repente te atrapo en mi recuerdo
Y vuelves a huir como la tarde
Nada puedo hacer por alcanzarte
Te tomo de nuevo
Con las hojas caidas de la tarde
Pero al despertar
De nuevo tu rostro se desvanece

Ha terminado el sueño,
Estoy despierto.

lunes, febrero 19, 2007

PARA ACABAR CON LA TRISTEZA DEN DOS MINUTOS






Por las mañanas cruzo la ciudad contando los volkswagen estacionados frente al hospital.

Esta mañana ni eso me ha entretenido, ni las piernas de la enfermera
Que a las siete puntual atraviesa la avenida.
Germán es un fetiche en el centro de las bodegas con olor a golosinas,
Bodegas inútiles porque nadie puede comprar más de dos panes diarios.
Cristian ha vuelto desde la noche con el colirio en el bolsillo interior de su alma
Y el último cuadro que no pintará le ha cruzado en la calle cara a cara.

El autobús repleto de hojas de geranio, intenta engañar a la vida cada vez menos amarga, pero menos dulce.
Se va simplificando el todo hasta la nada.
Nuestros años nos jalan del cuello hasta llegar en claro a la niñez
Otra vez,
Sin pelo con lentes sin las cosas aprendidas en la vida,
Más estúpidos que a los veinte cuando conversábamos del mañana.
Hoy hablamos más de ayer
Cristian, la danza de las horas una noche en carnaval cuando la lluvia era tenue en nuestra risa.
Después las tardes fueron devorándose como polillas el libro viejo de nuestras caminatas a la luna,
Buscando bares en la orilla de la ciudad para no ser descubiertos mas que por nuestra conciencia.
Hasta que un día decidimos ser marineros y nos lanzamos al agua en un bote tierno de madera
Y nuestra tarde encalló.
Pero llegamos a la orilla cuando el sol quemaba menos que este otoño
Y la laguna de agua turbia arruinó nuestras carreras de almirantes para siempre.
Quedamos desterrados para siempre de ese nuestro mar.

A Germán le hubiera gustado enamorarse de las tardes más largas de la avenida,
Él siempre amo las primaveras y las golondrinas,
Pero ha preferido mirar su niñez en un espejo pequeñito en la pared a cientos de kilómetros.
Y Sartré, Nietzsche, Bunge que tanto lo desvelaron en su alcoba,
ya no han vuelto a buscarlo como antes para caminar por el malecón
y fumarse un cigarrillo.
También ellos se han vuelto viejos, también a ellos se les ha caído el pelo

Y también a ellos los busca menos gente para salir a caminar y ser felices.